Hay algo que uno ve todo el tiempo en las organizaciones: gente muy “informada”… que igual se bloquea cuando le toca decidir.
Porque una cosa es saber (o tener acceso a un montón de modelos), y otra muy distinta es tener criterio: leer una situación, entender qué importa, defender una decisión y asumir sus consecuencias.
Y hoy, con IA, dashboards, podcasts, newsletters y “tips” por todas partes, ese diferencial se volvió más evidente: el contenido sobra; el juicio escasea.
Según el World Economic Forum, entre las habilidades que más se vuelven críticas (y más demandadas) están el pensamiento analítico, la resiliencia y el aprendizaje continuo, justo lo que aparece cuando el mundo real no te entrega el caso “limpio”. (World Economic Forum)
Cuando te toca decidir con información incompleta (y nadie te espera)
Pensemos en tres escenas comunes (de esas que pasan un martes cualquiera):
- Tienes que contratar a alguien clave.
Dos candidatos: uno “perfecto en papel”, otro con señales de liderazgo real pero con huecos técnicos. El equipo está dividido. No hay certeza. ¿Qué priorizas? - Te cae un problema de reputación.
Un comentario en redes escala. El área legal pide silencio. El equipo comercial pide reaccionar ya. ¿Sales a hablar? ¿Cómo? ¿Con qué tono? - Te piden “meter IA” en el proceso.
La propuesta suena espectacular, pero nadie ha definido el problema. ¿Automatizas algo que está roto… o rediseñas primero?
En esos momentos, no te salva el PDF. Te salva haber entrenado cómo pensar.
Y eso, criterio, no se logra con “clases bonitas”. Se logra con exigencia, método y práctica deliberada.
Excelencia académica no es “más duro”: es más real
Cuando la formación es de alto nivel, pasan dos cosas:
- Te ponen enfrente situaciones parecidas a las de verdad (con tensión, trade-offs, límites y costo de error).
- Te obligan a argumentar, no solo a opinar.
Por eso los métodos basados en casos siguen siendo tan potentes: te entrenan para tomar decisiones con tiempo limitado y datos imperfectos. Harvard Business School lo explica sin rodeos: ese es el músculo que se trabaja con el case method. (Harvard Business School)
Y ojo: no es “hacer casos por hacer”. Es usar casos para formar juicio: detectar supuestos, comparar opciones, medir riesgo, anticipar consecuencias.
El riesgo silencioso de hoy: “sentir que aprendí” sin haber aprendido
Con herramientas de IA, es muy fácil producir algo que se ve bien: un resumen, una presentación, un “plan estratégico” en 5 minutos.
Pero ahí está el peligro: la apariencia de dominio.
La OECD viene alertando que la IA puede crear una “falsa maestría” si reemplaza el esfuerzo cognitivo profundo (pensar, estructurar, decidir) por resultados rápidos. (The Australian)
Por esta razón la excelencia académica hoy también implica enseñar a usar bien la IA: como copiloto, no como piloto. Como herramienta para pensar mejor, no para pensar menos.
Lo que se nota en alguien bien formado (y no es el diploma)
Una persona con criterio suele hacer cosas simples, pero raras:
- Pregunta “¿cuál es el problema real?” antes de proponer soluciones.
- No se enamora del modelo; lo adapta al contexto.
- Puede sostener una decisión con argumentos, y cambiarla con humildad si la evidencia lo exige.
- Entiende que lo técnico importa, pero lo humano también: cultura, incentivos, poder, ética.
Esa mezcla (rigurosidad + realidad + humanidad) es el corazón de una formación seria.
La excelencia que vale en 2026
Si algo está cambiando, es esto: el mercado ya no premia al que “sabe muchas cosas”. Premia al que decide mejor.
Y decidir mejor se entrena.
Si estás en un momento de crecimiento, cambio de rol o necesidad de actualizar tu juego directivo, este año vamos a estar publicando ideas y casos sobre cómo se construye ese criterio, sin maquillaje, aterrizado y útil.
Formarse hoy no es acumular títulos, es invertir en la calidad de las decisiones que vas a tomar mañana.
Por eso, en ESIC diseñamos programas exigentes, conectados con el negocio real y pensados para profesionales que saben que todavía pueden pensar mejor, decidir mejor y liderar con más claridad.
Si este enfoque resuena contigo, te invitamos a conocer los programas que tenemos disponibles y a explorar cuál se ajusta mejor a tu momento profesional.


